Tiempo de Lectura: 3 minutos
Imagen portada: Pixabay

El Feng Shui es un arte milenario cuyo objetivo es armonizar la energía a través de colores, mobiliario, orientación y disposición en la decoración.

Cada vez es más frecuente convertir alguna habitación de la casa en un despacho. Una extensión de nuestra oficina en la que pasamos muchas horas de nuestro tiempo libre. Ya sea porque te gusta tener un lugar de trabajo propio o porque trabajas por tu cuenta, y no te queda más remedio, es importante que cuides y mimes el espacio en el que desarrollas tu actividad profesional. Tener un lugar de trabajo limpio y ordenado ayuda a ser más efectivo en el día a día.

Tiene como base el principio del Ying y el Yang (los opuestos), el I Ching y el Wu Xing o el principio de los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua). Por eso es clave prestar atención tanto a la orientación de la oficina tanto a nivel ubicación en el edificio como a los elementos o colores de la propia decoración.

También puedes leer: Cómo conseguir un hogar cálido y acogedor en solo 6 pasos

Reconoce la energía

Lo primero que debemos hacer es conectarnos con las sensaciones que nos provoca el espacio. Observa tu escritorio y tu entorno, luego cierra los ojos: ¿qué mensajes irradia? Por ejemplo: “trabajar es difícil”, “ganar dinero con esta actividad es imposible”, “todos son problemas”, “el dinero no alcanza”, “otra vez lo mismo”.

Si todos los días trabajamos en un escritorio desordenado, sucio, repleto de objetos o tareas pendientes, sentadas en una silla inestable, o en un rincón oscuro donde hay bloqueos que dificultan la fluidez de las tareas cotidianas, ¿cómo llegará la prosperidad a nuestra vida? ¿O, simplemente, la respuesta certera para el jefe inconformista y la sonrisa de bienvenida al cliente nuevo?

Un entorno laboral desprolijo refleja confusión mental y postergación; uno muy austero transmite apatía. Pero cuando el espacio está despejado, limpio y confortable, nos permite trabajar atentos y relajados a la vez, nos hace sentir que estamos plenos de capacidades y todo sale naturalmente, percibimos que podemos ir por más.

Lo más importante es que la oficina sea funcional

Si trabajas para una empresa y tu espacio viene diseñado ‘por defecto’ siempre te queda la opción de ‘customizar’ a tu manera siguiendo los consejos del Feng Shui en la decoración. Si por el contrario tienes la suerte de poder diseñar tu espacio laboral desde cero, toma nota de los siguientes trucos que te van a ayudar a definir mejor tu lugar de trabajo.

No todas las personas tienen autoridad para decidir en qué lugar del edificio quieren trabajar. Pero en la medida de lo posible es recomendable seguir las siguientes pautas a nivel general:

  • Intenta trabajar en una oficina situada lejos de la entrada general. Cuanto más adentro esté la oficina, mejor será el Feng Shui.
  • Es recomendable no tener la mesa en el extremo de un pasillo en línea recta.
  • Si es posible procura no sentarte en una mesa que mire directamente a la puerta de entrada o la puerta del baño a una escalera. Según el Feng Shui tus posibilidades de progreso ser verán afectadas.
  • Siéntate en lugares que no tengan nada por encima como por ejemplo un lugar con una viga de techo a la vista. Sufrirás de eternas presiones y dolores de cabeza.
  • Tampoco es recomendable que te sientes de espaldas a la puerta, ya sea la puerta privada de tu despacho o la de entrada general.
  • Es importante que a la hora de definir dónde vas a sentarte elijas un lugar que no esté orientado hacia la arista de una esquina saliente. Si no te queda más remedio puedes colocar una planta para bloquear la energía negativa.
  • El mejor lugar para situar la mesa en la oficina es la esquina derecha en diagonal a la puerta.
  • No coloques el escritorio en el lado opuesto de la puerta ya que no es posición favorable.

Es muy importante cuidar detalles como por ejemplo los objetos que están a la vista

En este sentido, en el Feng Shui se aplica la regla de ‘cuanto menos objetos tengamos al a vista, mejor’. Y sobre todo, y muy importante, es esencial fijarse en que los elementos de limpieza como las escobas, papeleras, cepillos, etc., no estén en lugares visibles y menos aún por el medio.

Estos objetos simbolizan la mala suerte. La connotación es que la presencia de una escoba cerca del vestíbulo barre todas las posibilidades de buena fortuna. En Feng Shui las escobas se consideran maldición. Es recomendable que todos estos artilugios estén guardados en armarios cerrados.

Ahora sólo queda tomar perspectiva y poner en marchar todas estas ideas que tienen como objetivo conseguir el espacio de trabajo ideal a través del Feng Shui.